Independientemente de tu posición (arrendador o arrendatario), estos son los errores que más frecuentemente generan problemas con el SAT:
- No emitir o exigir el CFDI correcto. Es el error más común y el que más fácilmente se detecta en una revisión.
- No trasladar o no acreditar correctamente el IVA, especialmente en inmuebles de uso mixto.
- No aplicar la retención de ISR cuando el arrendatario es persona moral y el arrendador es persona física.
- Elegir el esquema de deducciones sin hacer un análisis comparativo previo (deducción ciega vs. deducciones reales).
- Firmar contratos sin revisar las implicaciones fiscales de cláusulas como depósitos en garantía, ajustes por inflación o pagos anticipados de renta.
¿Qué puede hacer un despacho contable por ti en materia de arrendamiento?
Un despacho con experiencia en esta área no solo te ayuda a cumplir tus obligaciones mensuales. Te acompaña a:
- Estructurar correctamente el contrato desde antes de firmarlo, anticipando el tratamiento fiscal de cada cláusula.
- Elegir el esquema de deducciones más conveniente para tu perfil como arrendador.
- Llevar la contabilidad del arrendamiento financiero conforme a NIF e IFRS, evitando errores en estados financieros.
- Revisar proveedores y arrendadores para confirmar que no estén en listas negras del SAT antes de que te afecte a ti.
- Atender requerimientos o revisiones del SAT cuando el arrendamiento sea objeto de fiscalización.
El arrendamiento, bien gestionado, puede ser una fuente de ingresos estable, una herramienta de planeación patrimonial o un mecanismo de optimización fiscal para tu empresa. Mal gestionado, puede convertirse en una carga con multas, retenciones omitidas e IVA no acreditado.
¿Tienes dudas sobre el tratamiento fiscal de tus rentas o contratos de arrendamiento? En ERN consultores contamos con especialistas que pueden revisar tu situación actual, identificar áreas de riesgo y ayudarte a aprovechar al máximo las deducciones a las que tienes derecho. Contáctanos y agenda una primera consulta.
